RSC o cómo lavar tu imagen mientras sobreexplotas mi planeta

Ayer, como era Viernes y la última hora de la mañana, estuve un rato de cháchara con una compañera experta en RSC. Comenzamos a discutir y sumar conocimientos. Ella me hablaba de RSC (Responsabilidad Social Corporativa) y yo intercalaba a sus argumentos conceptos empresariales básicos. Así, intercambiando información desde una perspectiva interdisciplinar es como más se aprovechan los conocimientos y como más se aprende.

La cuestión planteada: el RSC nace cuando las empresas se percatan de que no son sólo entidades dedicadas a producir un bien y venderlo a un precio que repercuta en un beneficio para los accionistas. Las empresas perciben de que de esta forma están consiguiendo una imagen no demasiado correcta de cara a la Sociedad. Deben cambiarlo, mejorarlo. Pero no por amor a la Comunidad. Mi argumento es que lo hacen por amor a sus beneficios futuros.

Las empresas se dan cuenta de que son parte de la Sociedad, son un miembro más. Están los gobiernos, preocupados por temas sociales, están los individuos, preocupados por temas sociales y están las empresas, que se dan cuenta de que como miembros de la sociedad deben comenzar a preocuparse por los temas sociales.

Se inventa entonces el RSC. El que las empresas destinen parte de sus beneficios a labores cívicas (plantar árboles, abrir escuelas, hospitales, invertir en I+D de medicina…). Y aquí surgen las dudas. La idea general es —qué buenas son las empresas que en lugar de ganar 20, deciden ganar 15 y abrir un hospital—. Mi opinión es que terminan ganado 20 por los beneficios fiscales generados de las donaciones. Mi argumento sostiene que no lo hacen de forma gratuita, lo hacen para lavar su imagen y que sus ventas sigan creciendo.

Ante dos productos iguales el consumidor puede elegir aquel en el que la empresa destina un porcentaje de los ingresos a escolarizar niños en algún país subdesarrollado. Lo que no sabe el consumidor es que ese producto lo ha elaborado un niño de trece años que trabaja catorce horas diarias para ganar lo suficiente y así no morirse de hambre.

Una empresa planta un bosque de quinientos árboles en un año y se anuncia como una gran empresa de RSC, pero sus proveedores, para fabricar las materias primas que vende, tala dos mil árboles al año. ¿No sería mejor que la empresa dejara de comprar a ese proveedor y contratara a otro con técnicas más sostenibles en lugar de andar por ahí plantando árboles?

Menudo post extenso estoy redactando. Termino con un argumento demagógico, o no: Debido al calentamiento de las aguas de los mares los huracanes son cada vez más numerosos y destructivos. Esto se produce por la contaminación. Las empresas contaminantes, para desarrollar su RSC, abren escuelas en países necesitados de ellas. Pero esas escuelas serán arrasadas por los huracanes que han creado al contaminar. Prefiero que destinen sus recursos a desarrollar técnicas no contaminantes en lugar de abrir escuelas. Ya se encargará alguien de abrir las escuelas.

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