Cómo sacar un 9.99 en selectividad

Diego Ramos Rodríguez ha obtenido la calificación de 9,99 en la nota de selectividad.

Él dice que esta nota es la consecuencia de un trabajo constante y diario. En el informativo de primera edición de ayer de Antena3 declaraba que prefiere trabajar todos los días que darse la panzada al final, táctica muy utilizada en el sistema estudiantil español. Lo que no dijo fue “un poco todos los días” sino “todos los días”. Y es que para obtener la nota que ha conseguido no basta con un poco, hace falta más bien un mucho además de tener la capacidad requerida. Otros estudiantes trabajan ese mucho y no es suficiente.

Este alumno tiene todo el aspecto de hacer de su vida académica un estilo de vida. De tener interiorizadas unas metas, unos objetivos e ir a por ellos a través de una estrategia muy definida. Tiene unas metas a largo plazo.

La mayoría de los alumnos lo que tienen como meta es qué hacer el fin de semana. Viven de viernes a viernes. Su estilo de vida es otro, no es el Diego.

Y no digo que éste sea un mal estilo. Es una elección. Cada uno en su plan profesional mental debe pensar en dónde quiere estar y qué quiere hacer dentro de cinco años, de diez años y de treinta años e ir tomando las decisiones que le lleven a esa situación.

Cuanto más definido, aunque flexible, sea este plan profesional, menos ansiedad por un futuro incierto, menos temor y mayor capacidad de decisión.

Anuncios

7 pensamientos en “Cómo sacar un 9.99 en selectividad

  1. Sacar un 9,99 tiene mérito, hay que ponerle ganas, pero no todo es esfuerzo. No sé si la nota es la media del expediente con el examen de Selectividad. Si sólo se refiere a las pruebas de acceso hay un factor importante que es el factor suerte: te lo juegas todo a una carta y, aunque hayas sido un alumno ejemplar durante el último año de bachillerato, siempre puede haber algún elemento externo que merme tu concentración, algún dato que se esconda por acción de los nervios o una pregunta mal formulada que te dé más quebraderos de cabeza de lo que debería. Yo recuerdo que en mi examen de Historia del Arte (de esto hace ya 7 años, yo fui una de las últimas supervivientes del difunto COU), una de las preguntas era el Arte Bizantino, así, sin especificar cuál de los 11 siglos de este estilo había que contar, sin especificar si se referían al mosaico, la escultura o la arquitectura. Uno de estos exámenes en los que hay que currarse un texto hilado, ordenado y, como en todos los de letras, coherente. Un examen que llevaba bordado, porque la asignatura había atraído poderosamene mi atención y que trabajé sin esfuerzo (sarna con gusto no pica). Cuando hice ese examen, los de ciencias tenían el examen de Química y en una de sus preguntas había un error que les impedía resolver el problema. Los vocales estuvieron interrumpiendo el examen cada dos minutos hasta que el presidente del tribunal propuso la solución para que los alumnos demostraran que sabían de qué iba el problema: resolverlo hasta llegar a una incongruencia y explicar el porqué de la incongruencia. Ni qué decir tiene que cuando te interrumpen cada dos minutos con información que a ti no te afecta, pierdes el hilo de lo que ibas contando. Con todo y con eso saqué un 7’5 en el examen. Y sin embargo, en el examen siguiente de Historia del Mundo Contemporáneo, recordaba sólo cuatro ideas vagas sobre la Revolución Rusa (convencida de que preguntarían por la II Guerra Mundial). Calenté los nudillos y comencé a escribir algo que másp parecía una novela que la respuesta de un alumno de COU. Los compañeros que estaban sentados a mi lado me miraban extrañados, mientras yo entre risas ahogadas (para que no me llamaran la atención), escribía mi novelón ambientada en la caída de los Zares. Tan mal no salió, puesto que mi nota fue de 9’5 (la más alta junto a la de Literatura). Es decir, que el factor suerte es importante cuando hablamos de un examen con una única convocatoria.
    Otra cosa es trabajarse un expediente, una carrera de fondo para la que hace falta un esfuerzo constante, eso sí. Y aún así, yo acabé BUP y COU con una media de 8’80 y matrícula de honor en COU. Nunca me he matado a estudiar durante el bachillerato. Sólo me quedaron las espinitas de Matemáticas y Educación Física, los notables que me bajaron la media (juro que no podía hacer más).
    En cualquier caso, enhorabuena, pero lo más duro todavía queda por llegar. Y no me refiero a la Facultad, que al fin y al cabo sigue siendo terreno conocido puesto que tú decides si estudias, qué estudias y cuánto estudias. Pero no tienes que competir con tus compañeros. Lo verdaderamente duro comienza al salir de la Universidad, cuando tienes que hacer exámenes constantemente (las entrevistas de trabajo) en los que no todo depende de ti, donde tienes que competir con gente que no conoces y del que depende tu vida laboral, lo que te permite ganarte la vida.

  2. si te dan matricula en bachiller significa que tienes un 10 de nota final en los dos cursos de bachillerato?

  3. Si es tan listo no necesitaría pegarse la panzada de estudiar todos los dias. Alguien listo se lo estudia la semana de antes y bien, alguien no tan listo se lo estudia todas las tardes desde que empezó el curso porque logicamente no capta las cosas tal como aquel nombrado como mas listo. Creo que los atributos que mencionais no son correctos y así lo digo…Pongamos que tu eres mediocre y yo soy superdotado, está claro que yo ire a una clase y mi cerebro cogerá mas información que el tuyo pero que tú tengas mas merito, pues vale, tu te esfuerzas más, pero eso no quita que tengas que tirarte todos lo dias amargado estudiando como un poseso.

  4. ahora quien modere el mensaje puede borrarlo, lo entiendo…no es nada mas que la verdad, no utilizo palabras oscenas, no critico a nadie por criticar…no se, solamente es lo que pasa en todas partes.

  5. Yo he sacado una media de 9.8 en bachillerato de ciencias y tecnología estudiando los dos días de antes. Así que me gustaría que no me quitarais mérito ni a mí ni a la gente que hace lo mismo que yo, que en mi clase por suerte o por desgracia, somos unos cuantos. Seguramente el que se esfuerza saque la perfección, pero a las empresas les interesa más alguien que sepa solucionar problemas con rapidez y que sea avispado ante que una persona perfeccionista y lenta =)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s