La situación de la sanidad en EE.UU según Michael Moore

Este verano he visto la película de Michael Moore, Sicko. En ella el director de corte más que progresista muestra, según su mirada, la situación del sistema sanitario norteamericano, que destaca por no ser universal.

La población debe pagarse una sanidad privada, pero el problema está en la gran corrupción de estas compañías aseguradoras, que ganan más dinero cuantos más pacientes rechazan a la hora de que sus clientes necesiten una intervención.

Moore muestra cómo las compañías aseguradoras son corruptas por naturaleza y controlan el Congreso de los EE.UU. con las grandes aportaciones económicas que ofrecen a los políticos en sus campañas.

A lo largo de la película Moore entrevista a personas que han sufrido el rechazo de estas compañías por motivos absurdos, cómo la situación sanitaria de los presos de Guantánamo es mejor que la de algunos de los voluntarios del 11-S, y las bondades de los sistemas universales de sanidad que existen un países europeos o incluso en Cuba, a donde acuden a curarse los enfermos que Moore va conociendo.

Sé que este director es totalmente partidario y su visión es sesgada, pero alguna razón tendrá cuando el presidente Obama tiene en su agenda desde la campaña electoral la reforma de este sistema. Veremos si el Congreso le deja hacerla.

A mí me encanta Estados Unidos pero me alegro de ser español de visita y no ser norteamericano.

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Sobre la ponencia de Julian Muñoz en la Universidad Rey Juan Carlos

Estoy seguro que el que más sabe de seguridad en los bancos es el ladrón más experto que más bancos ha robado.

Estoy seguro que Julián Muñoz, Cachuli para sus conocidos, es una de las personas que más sabe sobre corrupción política.

Estaría de acuerdo con que publicara un libro, hiciera una película o se le entrevistara en la televisión (como ya se hizo), contando todas sus triquiñuelas y experiencias corruptas y ganando cientos de miles de euros.

Lo que me parece realmente vergonzoso es que se le invite como ponente a un congreso sobre periodismo y corrupción política que celebra la Universidad Rey Juan Carlos. Y encima se le pagará por ello, aunque en este caso sea lo de menos.

La próxima será, me imagino, invitar a un congreso sobre ética periodística e información de sociedad (antes llamada sucesos) a un maltratador, un par de violadores y a algún que otro navajero.

Si señor. Ma dan unas ganas de volverme a la Universidad de Columbia o a la NYU en una barca de remos…